El consejero, que ha inaugurado el II Foro de Emprendedores y Autónomos de ATA, ha puesto en valor el Plan de Actuación andaluz para este colectivo
El consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, José Sánchez Maldonado, ha reiterado el apoyo ‘inquebrantable’ del Gobierno andaluz al emprendimiento y al empleo autónomo y ha reclamado al Gobierno central ‘un sistema fiscal diferente, que no suponga una losa para el emprendimiento, así como soluciones a problemas como las bajas laborales o mejoras en el acceso a las prestaciones por desempleo’ de este colectivo.
Sánchez Maldonado, que ha presidido en Córdoba la inauguración del II Foro de Emprendedores y Autónomos (ATA), ha señalado que este sector ‘es uno de los principales motores de la nueva economía, que supone casi el 20% del empleo en Andalucía y en España, y es fundamental en la recuperación económica’. En Andalucía, ha añadido, ‘medio millón de personas trabajadoras son autónomos y más de un millón y medio de personas viven de ello’ y ‘en los dos últimos años se han registrando 16.500 altas, el 20% del crecimiento total registrado en España’.
El consejero ha destacado dos elementos de modernización impulsados por los autónomos, ‘la renovación de la base productiva por el emprendimiento y ser punta de lanza en los nuevos modelos de economía digital, ya que el proceso de innovación comienza con una idea y un autónomo detrás y la unidad productiva de los nuevos modelos de economía colaborativa son autónomos’. De este modo, ha recordado que ‘si conseguimos que, de media, cada autónomo cree un empleo, la mitad del problema del desempleo estaría resuelto’.
Por este motivo, ha explicado, el Gobierno andaluz está impulsando medidas ‘para lograr el Sistema de Apoyo al Autónomo más completo de España: a través de los servicios de Andalucía Emprende, con 215 de Centros de Apoyo al Desarrollo Empresarial en todo el territorio; políticas de apoyo específicas en la inversión y en el empleo; e implementando medidas en colaboración con las entidades representativas’.
Según Sánchez Maldonado, ‘durante los años de recesión y recortes, Andalucía ha apostado por fomentar la cultura emprendedora’, además de unir la política de fomento al autónomo con la planificación económica. De este modo, los autónomos andaluces se han integrado en el diálogo social a través del para la Promoción del Trabajo Autónomo; participando, por primera vez, en la elaboración de la planificación estratégica de la Junta de Andalucía hasta 2020, la Agenda por el Empleo; en el Plan Integral de Fomento para el Sector de la Construcción y Rehabilitación Sostenible; e interviniendo en la elaboración del Plan de Actuación del Trabajo Autónomo de Andalucía Horizonte 2020.
Los principales ejes de este Plan de Actuación, que estará dotado con 200 millones (100 para incentivos directos a los autónomos y a las entidades del sector y otros 100 para fortalecer el emprendimiento), son el apoyo a la creación de nuevas empresas, la consolidación de las existentes, la mejora sociolaboral y de la formación, y el fomento de las iniciativas emprendedoras.
Asimismo, el titular de Economía ha recordado que los autónomos se incorporan, por primera vez, como posibles beneficiarios de la nueva Orden de Incentivos al Desarrollo Industrial y la Creación de Empleo, de la Agencia de Innovación y Desarrollo Empresarial de Andalucía, con una dotación de 112 millones para el trienio 2015/18.
También podrán optar a los incentivos de apoyo para la creación de empleo de jóvenes y de mayores de 45 años y son uno de los colectivos preferentes en la articulación y la dotación del decreto de medidas a favor del empleo aprobado por el Gobierno andaluz, que cuenta con 17,3 millones para el Programa de Fomento y Consolidación del Trabajo Autónomo. Este programa contempla dos líneas de ayudas: para personas emprendedoras que quieran iniciar una actividad económica viable; y para la promoción del trabajo autónomo por parte de las entidades profesionales del sector.
De cara a afrontar el futuro, el consejero ha explicado que la apuesta de la Junta pasa por ‘el desarrollo de iniciativas orientadas a paliar la presión fiscal y la competencia desleal que sufre el sector, incentivando que afloren actividades no declaradas; garantizar un plazo máximo de dos días para el inicio de una actividad, cuyos gastos serán asumidos por la Administración autonómica; así como impulsar la Ley del Emprendimiento de Andalucía y un plan estratégico para el fomento de la cultura emprendedora’.
