En el marco del Programa Practiquemos, promovido a través de la Fundación Red Andalucía Emprende, los beneficiarios han participado de una fase formativa caracterizada por la innovación.
La Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, a través de la Fundación Red Andalucía Emprende, ha preparado a lo largo de dos semanas a los 200 beneficiarios andaluces del Programa Practiquemos -que comenzarán sus prácticas en empresas andaluzas y europeas a partir del mes de abril- con una fase formativa caracterizada por sus innovadoras metodologías. Los objetivos perseguidos con las distintas actividades que han conformado esta etapa han sido la formación de los jóvenes emprendedores para el nuevo entorno empresarial (corporate entrepreneurship); la motivación y el desarrollo de habilidades emprendedoras como la creatividad, la innovación o la detección de oportunidades; la evaluación y el tratamiento de ideas empresariales; y el desarrollo de un pensamiento estratégico.
De esta manera, se ha llevado a cabo la formación y el entrenamiento de estos jóvenes emprendedores mediante una metodología “ad hoc” adaptada a los distintos estilos de aprendizaje. Para ello se ha utilizado el taller como herramienta de generación de conocimiento por excelencia; se han recreado diferentes escenarios para que adquirieran diferentes perspectivas o puntos de vista sobre situaciones directivas (metodología INDOOR y OUTDOOR) y se han llevado a cabo actividades basadas en simulaciones, más intelectuales que físicas, y ejercicios de creatividad.
En cada una de estas sesiones se ha fomentado la interrelación entre las personas y el sentimiento de equipo y se han propiciando las situaciones y el clima adecuado para conseguir los objetivos marcados, lo que ha implicado la participación constante de cada participante en su propia formación (metodología LEARNING BY DOING).
Igualmente innovadoras han sido las distintas actividades que han conformado los contenidos de estos cursos, entre las que se han encontrado el rodaje en grupo de un cortometraje, con el que los jóvenes han aprendido a entender el mercado a través de una serie de fases similares al trabajo y desarrollo de un buen Plan de Negocio. De este modo han aprendido a preparar un (plan de trabajo) a elegir los escenarios (mercados de actuación) y los actores (socios del proyecto), han trabajado en la incertidumbre, han desarrollado competencias emocionales como la integración y la capacidad para relacionarse y han podido demostrar sus habilidades directivas.
Para enseñarles a vencer los miedos y a enfrentarse consigo mismos, se hizo que se perdieran en el bosque, teniendo que resolver una serie de enigmas para obtener las instrucciones y los recursos necesarios (GPS, brújula, mapa…) para ser rescatados sin poder dejar atrás a ningún compañero. De esta manera adquirieron conocimientos de supervivencia, pudieron cooperar, ganar confianza y motivar el afán de superación, fases emocionales muy latentes en el entorno empresarial.
Entre los distintos talleres, han destacado por su originalidad el de cocina, para fomentar la creatividad de los emprendedores que tuvieron que competir en un concurso de catering preparando un menú para un nuevo restaurante de prestigio, ubicado en una importante zona turística de Andalucía. De esta manera, se ha simulado el desarrollo de ideas y proyectos fundamentados en el manejo de conceptos y procesos de marketing, creatividad e innovación. Se premió la innovación en la creación, el manejo de instrumentos, el grado de elaboración de los platos, la gestión de los recursos y la búsqueda de nuevas ideas y marcas.
Picasso y Esinnova
Practiquemos es un programa de formación y prácticas en empresas para que jóvenes andaluces menores de 30 mejoren su cualificación y desarrollen profesionalmente sus inquietudes y sus capacidades emprendedoras e innovadoras.
Consta de dos líneas de actuación: PICASSO, para la formación y realización de prácticas en empresas europeas y andaluzas, y ESINNOVA, de formación y prácticas en empresas andaluzas de economía social. A través de este proyecto la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa pretende enseñar a sus beneficiarios a definir, desarrollar y ejecutar un plan de empresa innovador o un proyecto de innovación en la misma empresa donde se realizan las prácticas, para lo que ha destinado una inversión cercana a los 2,5 millones de euros.
