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¿El emprendedor nace o se hace? Cualquiera respondería que lo segundo, pero a algunos el espíritu del emprendimiento puede acompañarles desde la cuna y ya existen varias iniciativas que buscan aprovechar este talento y preparar a los jóvenes estudiantes para ser brillantes empresarios.
Se trata de que los estudiantes de secundaria saquen su vena creativa e innovadora y aprendan a montar su propio negocio. Con tal fin son varias las iniciativas que ya funcionan en nuestro país. La Fundación Junior Achievement, Fundación Escola Emprenedors, Andalucía Emprende (apuesta firme del gobierno andaluz por el emprendimiento), que desarrolla, entre otros, el programa Empresa Joven Europea, son sólo algunos de los actores que buscan promoverlo.
«En la situación de crisis actual, consideramos imprescindible fomentar el espíritu emprendedor entre los jóvenes, principalmente en aquellas edades y situaciones en que se puede incidir de manera más efectiva en su futuro desarrollo profesional. Fomentar el espíritu emprendedor no incluye sólo promover la futura creación de empresas, sino también concienciar a los jóvenes de la importancia del esfuerzo, de la innovación y de la formación para su futuro», explican desde la Fundación Escola Emprenedors.
Por su parte, la Fundación Junior Achievement, que realiza multitud de programas educativos, tiene como objetivo «preparar e inspirar a los jóvenes, con el objetivo de que tengan éxito en una economía cada vez más globalizada. Para ello, genera y fomenta el espíritu emprendedor desde edades tempranas, para que puedan alcanzar lo que se propongan en un marco de responsabilidad y libertad», según Lucía de Zavala, directora general de la Fundación.
Tanto el programa de la Fundación Escola Emprenedors, Be anEntrepreneur, el único que se imparte íntegramente en inglés, como el programa Miniempresas de la Fundación Junior Achievement van dirigidos a estudiantes de ESO, Bachillerato y FP (el primero también va destinado a estudiantes universitarios) para acercar el mundo real a los jóvenes y fomentar el trabajo en equipo.
Por su parte, Emprender en Mi Escuela, EME, desarrollado por Andalucía Emprende, Fundación Pública Andaluza y la Asociación Andaluza de Centros de Enseñanza de Economía Social va enfocado a pequeños con edades comprendidas entre los 9 y los 11 años para que creen sus propias cooperativas manufactureras. Para los adolescentes tienen los programas Ícaro o Empresa Joven Europea. «Los más pequeños aprenden durante el curso todo el proceso de creación de una empresa cooperativa (desde la constitución hasta la venta al público de sus productos, pasando por la búsqueda de una marca, el diseño de la imagen corporativa, el reparto de funciones o la gestión de recursos) mientras que los adolescentes aprenden a crear un proyecto empresarial con un plan de empresa viable, contando para ello con el apoyo del personal técnico de Andalucía Emprende», explican fuentes de la institución.
Pequeños Empresarios
La Fundación Junior Achievment, por ejemplo, ha colaborado este año con la Obra Social ‘laCaixa’’, desde su programa EduCaixa, para el proyecto Jóvenes Emprendedores (que desarrolla el programa Miniempresas), de modo que voluntarios de ‘laCaixa’ tutelarán el desarrollo de la iniciativa en los 40 colegios inscritos.
Los jóvenes estudiantes que participan en estos programas se involucran en todo el proceso de formación y gestión de una empresa. «Requiere la creación de un plan de empresa, estudios de mercado, firma de estatutos, capitalización mediante acciones, inversión real inicial, control de cuentas, distribución, producción, marketing y ventas, resultados», asegura Lucía de Zavala. En el caso de la Junior Achievement se trata de la creación de una empresa real.
Los aprendices de empresarios reciben formación de la mano de emprendedores auténticos que ponen su experiencia al servicio del aprendizaje de los estudiantes. Be anEntrepreur dura un trimestre y consta de 13 sesiones de una hora. «El 20% de tiempo se dedica a la teoría y el 80% a actividades de learning-by-doing», afirman desde la Fundación Escola Emprenedors.
En el caso de los programas de Andalucía Emprende «todo el que desee participar, centros y alumnos, debe inscribirse para ello. Se hace a través del portal www.generacion-e.es o www.emprendejoven.es, dependiendo del programa del que se trate y del curso que esté realizando el estudiante».
Los resultados de las diferentes iniciativas han sido satisfactorios tanto para los promotores como para los colegios y alumnos que se benefician de ellas. La Fundación Escola de Emprenedors destaca los logros en escuelas ubicadas en lugares con un nivel académico bajo: «Al final del programa, los resultados escolares conseguidos por los alumnos del programa Be anEntrepreneur eran mejores que los de los alumnos que no habían recibido nuestras clases».
Y los mejores ejemplos del éxito son Aleix Ràmia, las directoras de Cut&Eat o el CEIP San Walabonso. El primero es un joven empresario de 16 años que tras pasar por Be anEntrepreneur ha montado su propio negocio, Community Managers-Business Services (CMBS). Las segundas son las ganadoras de la Competición Nacional de Miniempresas del pasado año organizada por Junior Archivement. “Son cinco chicas de Barcelona que con sólo 16 años lograron vender parte de su producción de corta-tartas a las tiendas Natura. Auténticas Cracks”, confirma De Zavala. Y los últimos pertenecen a las cooperativas El Romerito y El Palmito, auspiciadas por Andalucía Emprende.
Pequeños ejemplos de que el espíritu innovador no está reñido con la juventud y que se puede emprender hasta con chupete.
