Para enfrentarnos a los problemas y situaciones del día a día sin poner en riesgo nuestra estabilidad emocional, es importante lograr mantener una actitud positiva ante la vida que nos ayude a afrontarla de forma optimista. La actitud frente a los problemas o las circunstancias negativas es finalmente la que determina su dimensión e importancia. Recuerda que hay dos formas de ver el vaso: medio lleno o medio vacío. Proponemos estos consejos para cultivar una filosofía de vida positiva y sana:
- Relájate y respira profundo. Se ha comprobado que los métodos de relajación ayudan a deshacerse de los pensamientos negativos, favorecen el control de las emociones y purifican el cuerpo.
- Cuida tu imagen. Verse bien es una manera de sentirse bien. El cuidado personal te hará sentir una persona más renovada y te ayudará a eliminar el pesimismo.
- Mueve el cuerpo. Practica deporte o haz alguna actividad física, elevarás tus niveles de adrenalina y serotonina aumentando el optimismo.
- Haz lo que piensas. Si piensas una cosa y haces otra, te sentirás inconforme contigo mismo. Trata de evitar las conductas contradictorias para evitar que te invadan sentimientos de fracaso.
- Aprende a ver el lado positivo. Aceptar los hechos irremediables sin frustración o enfado desmedido es básico a la hora de afrontar un momento difícil. Así como un enfado o una frustración desmedida no ayudan a superar la situación, la serenidad, el autocontrol y la visión del lado positivo son las mejores armas para enfrentarla.
- Evita las comparaciones. Tanto las comparaciones como las idealizaciones de uno mismo y de cómo deberían ser las cosas, son muy perjudiciales para la autoestima. La mejor alternativa es aceptarnos tal cual y tratar de cambiar aquellas cosas que no nos ayuden a ser felices.
- Olvídate de los detalles. La obsesión por la perfección sólo conduce a la desilusión. Busca un equilibrio y disfruta de la compañía en las etapas que se vayan presentando.
- Vive el presente. Pensar continuamente en lo que podemos o debemos hacer en el futuro nos aleja del presente y alimenta nuestra ansiedad. Permítete disfrutar de los pequeños momentos sin dejar de lado tus sueños y proyectos.